
¿Te ha pasado descubrir un tesoro, donde creias que no había nada? ¿Te ha ocurrido en tu propia casa...? Quizás te pase en este blog!!!
Corría septiembre 2011. Las noches aún eran heladas y, en una de ellas, me encontré una caja con 4 gatitos, acurrucados, tratando de darse calor, pequeñísimos, casi recién nacidos.



Los pensamientos están siempre ahí, listos para resurgir… como las emociones que creíamos desaparecidas y de un instante a otro, vuelven a aparecer, como hace mucho tiempo, como el primer día que las sentimos… y junto con ellas, la fuerza necesaria para concretar proyectos e ideas.
Estoy protegida por ángeles en el Cielo y en la Tierra, que caminan felices junto a mí. ¡Y maullan!! Espero del Universo que se confabule para que mis buenas ideas lleguen a buen termino, en días cercanos; que el próximo año sea aún mejor que éste y que pasen nuevas cosas, ya no me asustan los cambios porque sé que serán para mejor. Y las nuevas experiencias, ¡bienvenidas sean!