1 de junio de 2012

Y vinieron de tierras lejanas




Cuenta la historia familiar que, provenientes de Kiel, Alemania, se embarcaron en el vapor "Amasis" de la naviera Kosmos, en Hamburgo, un 16 de diciembre de 1896, Ludwig Böhm (1860-1930) y su esposa Euphrosine Kulatus (1865-1935), con 4 hijos. Navegaron por el Atlántico, pasando por el Estrecho de Magallanes y llegaron a Ancud, Chiloé, en 1897. El, mecánico; ella, esposa y madre. El matrimonio tuvo 7 hijos.

Uno de ellos, Heinrich Wilhem (1890-1941), fue tornero mecánico: tuvo un pequeño taller en Punta Arenas y se caso con María Formantel Barría (1898-1985). Tuvo a su vez 2 hijos: Roberto (1917-1992) y Luis. Roberto continuo con el oficio de su padre y en 1939 se casó con una descendiente de suizos-franceses, María Lilia Baeriswyl Sigonier (1914-1997), profesora de corte y confección.

A la vez, en 1877, en la época de mayor llegada de colonos suizos al sur de Chile, arribó del barco "Iguria", Joseph Baeriswyl Zulzy (1852-1897), Capitán del Ejercito Suizo, nacido en Friburgo, Suiza, quien se caso con Marie Pittet Clerc (1861-1949). Su hijo Alberto Baeriswyl Pittet (1879-1957) fue un importante empresario agrícola-maderero entre 1897 y 1934, fundador de la Compañía Telefónica de Punta Arenas. Contrajo segundas nupcias con María Luisa Sigonier Sandoval (1888-1977), profesora primaria, en 1943, cuya hija, María Lilia, fue la que se caso con Roberto.

Grandes motivos deben haberlos impulsado a emigrar tan lejos de sus países de origen, probablemente pensando que tendrían mejores condiciones de vida acá, en el fin del mundo. Con seguridad pasaron bastantes trabajos asentándose en lugares agrestes y poco habitados.
¿Conservamos la fuerza que ellos tenían para superar las adversidades?