In einem unbekannten Land Vor gar nicht allzu langer Zeit War eine Biene sehr bekannt von der sprach alles weit und breit.
Und diese Biene, die ich meine, Nennt sich Maja Kleine freche schlaue Biene Maja Maja fliegt durch ihre Welt Zeigt uns das was ihr gefällt Wir treffen heute unsere Freundin Biene Maja Diese kleine freche schlaue Maja Maja, alle lieben Maja Maja (Maja), Maja (Maja) Maja erzähle uns von dir.
El llegó, de repente, a destruir mi mundo conocido. Mi pequeño mundo interior, del cual yo estaba excesivamente orgullosa. Me mostró mis limitaciones, lo pequeña que yo era.
Arrancó de cuajo las plantas de mi jardín interior, derribando muros, abriendo horizontes, mostrándome otras realidades. Plantó nuevas semillas en mi jardín. Me hizo soñar. Me devolvió mi grandeza y mi libertad. Me mostró lo que era valioso.
Y pude empezar a observar el vasto mundo que me rodeaba.
Todo lo hizo con delicadeza. Sin necesidad de mirar mis ojos ni tocar mis manos.
Y ahora... ahora se ha ido. Se ha ido. Sólo se ha ido. Lo mismo que nos unió, ahora nos separa. Y yo me he quedado aquí, en mi nuevo jardín, con mis nuevas plantas y con mi nueva tristeza. De momento, no regreses. Tengo muchos sentimientos con los que lidiar ahora. Y el mismo jardín que ayudaste a formar, requiere muchos cuidados.
Querido amigo: sólo me queda respetar tus decisiones. Con el dolor de mi corazón. No entiendo bien, si hice algo mal o no. Quizá ya no importa. Sólo debes saber que siempre fui sincera. Fui yo. Fui yo para ti. Te dí lo mejor que tenía. Adiós, hasta siempre. Nunca te olvidaré.
Para qué recordar tiempos pasados, si están llenos de felicidad y también de ilusiones perdidas. Momentos intensos que llenaban nuestros corazones, pero que ahora no son suficientes.
Tengo sólo el momento. De nada más dispongo. Tu amor es la ola que me acaricia, una y otra vez, pero que nunca puedo detener. Quizá perdería su belleza.
Pero en el fondo de mi alma los anhelos siguen ahí, latentes, dispuestos a salir con más fuerza que antes. Deseos vehementes nacidos en mi infancia, cultivados en la juventud y madurados con los años.
Queman como fuego, y si no los vas a manejar, entonces no los busques.
Yo seguiré siendo la mujer en que me he convertido y guardaré mi tesoro hasta el día esperado.
Me dices que no escuchas música. Que prefieres el silencio porque "hasta tus pensamientos te generan ruido". Es muy interesante escucharlo porque no me imagino mi vida sin música. La música evoca estados de ánimo. En general, me calma o me da ánimo para continuar. Mi día comienza con la radio prendida.
En tu mundo, me pregunto qué escuchas: ¿La nada? ¿El silencio absoluto? ¿El sonido de la naturaleza? ¿Cómo cae la nieve? ¿Cómo susurra el viento entre los árboles? ¿El aullar de algún animal? ¿El maullido de tu gato? ¿Las risas de tu familia?...
Ahora comprendo. En mi grande y ruidosa ciudad, es mejor escuchar música. Pero tu, tienes la suerte de vivir en un pequeño pueblo en las montañas. Por eso te gusta el silencio.